Santander de Quilichao vuelve a encontrarse en la cultura tras el terremoto: así fue el Festival Mestizaje

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Música, gastronomía, artesanías y tradiciones del norte del Cauca se tomaron el municipio durante la décima edición de un encuentro que también buscó reactivar la economía y fortalecer los lazos comunitarios.

Después de los difíciles momentos provocados por el reciente terremoto que afectó a varios municipios de la región, Santander de Quilichao encontró en la cultura un motivo para volver a reunirse.

La décima edición del Festival Mestizaje convirtió al municipio en un escenario de música, gastronomía, artesanías y tradiciones, con la participación de comunidades y artistas del norte del Cauca y otras zonas del suroccidente colombiano.

Más que una celebración, el encuentro se convirtió en una oportunidad para recuperar espacios de convivencia, apoyar a los emprendimientos locales y fortalecer los vínculos entre las diferentes comunidades que hacen parte del territorio.

Una celebración con sabor a reencuentro

El Festival Mestizaje reúne cada año distintas expresiones culturales de la región y, en esta décima edición, el encuentro adquirió un significado especial por las dificultades que atravesaron las comunidades tras el sismo.

Ana María Juana, directora de la Fundación Colombia, destacó precisamente ese componente de recuperación y encuentro.

“Es un momento muy especial haber logrado hacer el festival en medio de, ustedes saben, el terremoto que tuvimos, las afectaciones. Es un momento de encontrarnos, de recargarnos de energía, de mover la economía también, de fortalecer los tejidos sociales de la región y la confianza”.

La celebración permitió que habitantes y visitantes volvieran a encontrarse alrededor de manifestaciones que hacen parte de la identidad del norte del Cauca.

La música mantiene viva la tradición

Uno de los protagonistas de esta edición fue Caña Dulce de La Paila, agrupación proveniente del Valle del Cauca que ha participado en diferentes versiones del festival.

Su director destacó el vínculo que el grupo ha construido con este encuentro cultural a lo largo de los años.

“Para mí es un placer, un honor estar en esta décima edición del festival, ya que año tras año hemos participado”.

La presentación también sirvió para mostrar cómo los materiales propios de la región continúan teniendo un papel importante en la conservación de las tradiciones musicales.

Entre ellos sobresale la guadua, utilizada para elaborar instrumentos que conservan sonidos y técnicas tradicionales.

“Estos instrumentos están hechos en guadua, que es la materia prima que está en nuestro entorno”, explicaron durante el festival, al señalar que también se han incorporado materiales como la madera y diferentes combinaciones para enriquecer los instrumentos sin perder su esencia tradicional.

Un territorio marcado por la diversidad

El festival también puso en primer plano la diversidad cultural que caracteriza a Santander de Quilichao y al norte del Cauca.

En el municipio conviven comunidades afrodescendientes, indígenas y mestizas, cada una con expresiones, saberes y tradiciones que forman parte de la identidad regional.

Por eso, durante el encuentro tuvieron espacio diferentes manifestaciones artísticas y culturales, además de productos gastronómicos, artesanías y emprendimientos locales.

El objetivo no fue solamente mostrar estas expresiones al público, sino generar oportunidades para quienes trabajan diariamente en mantenerlas vigentes.

Cultura para mover la economía

Uno de los efectos destacados por los organizadores fue el impacto del festival sobre la economía local.

La llegada de visitantes y la participación de comerciantes, artesanos, artistas y emprendedores generaron un espacio para promocionar productos y servicios de la región.

En un momento marcado por las consecuencias del terremoto, esta actividad adquirió una importancia adicional: reactivar el movimiento económico y recuperar la confianza de las comunidades.

El Festival Mestizaje llega así a su décima edición consolidándose como un espacio en el que distintas culturas pueden encontrarse, compartir sus tradiciones y mostrar otra cara del Cauca.

La cultura como punto de encuentro

Una década después de su creación, el Festival Mestizaje demuestra que las expresiones culturales también pueden convertirse en herramientas para fortalecer la comunidad en momentos difíciles.

En Santander de Quilichao, la música, los sabores, las artesanías y las tradiciones sirvieron esta vez para algo más que celebrar: fueron una oportunidad para volver a encontrarse, respaldar a la economía local y mantener vivo el patrimonio cultural del norte del Cauca.

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