El Banco Mundial mantiene en 2,3 % su pronóstico para la economía colombiana. El consumo mantiene la actividad, aunque la inflación, la deuda pública y los riesgos climáticos podrían limitar el crecimiento.
Colombia podría cerrar 2026 con un crecimiento económico superior al de varias de las principales economías de América Latina. Sin embargo, el resultado también mostraría una pérdida de velocidad frente al año anterior y estaría acompañado de importantes desafíos fiscales y de inflación.
El Banco Mundial mantiene en 2,3 % su proyección de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) colombiano durante este año. Con ese resultado, el país se ubicaría por encima de Argentina, Brasil, México, Uruguay y Chile, de acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe de octubre de 2026.
La cifra, sin embargo, no significa que Colombia tenga una economía más grande que esos países. Se refiere exclusivamente al ritmo de expansión de la producción de bienes y servicios durante el periodo analizado.
Colombia estaría entre las economías con mayor crecimiento
Dentro del grupo de diez países analizados por el organismo internacional, Paraguay aparece con la mayor proyección, con un crecimiento de 4,7 %, seguido por Perú, con 3,2 %, y Ecuador, con 2,8 %.
Colombia aparece con 2,3 %, mientras que Argentina y Brasil tendrían una expansión estimada de 2,1 % cada uno.
Más atrás se encuentran:
- México: 1,4 %
- Uruguay: 1,2 %
- Chile: 0,8 %
Aunque el resultado colombiano sería superior al de varios de sus vecinos, también implicaría una desaceleración frente a 2025, cuando la economía creció 2,6 %.
La diferencia sería de 0,3 puntos porcentuales. Aun así, el crecimiento previsto para 2026 seguiría por encima de los registros de 2023 y 2024, cuando el PIB aumentó 0,8 % y 1,5 %, respectivamente.
El consumo sigue siendo uno de los motores
Uno de los elementos que ayudaría a sostener la economía colombiana es el consumo de los hogares.
Las compras de alimentos, transporte, servicios y otros bienes mantienen activa a una parte importante del comercio y de las empresas. Sin embargo, este comportamiento ocurre en medio de una inflación que continúa por encima de la meta establecida por el Banco de la República.
El Banco Mundial advierte que Colombia podría mantener una inflación superior al objetivo del 3 % durante los periodos analizados, mientras que varias economías de la región tendrían mayores posibilidades de acercarse nuevamente a sus respectivas metas.
En agosto, la inflación anual colombiana llegó a 6,24 %.
Antes de conocerse el dato correspondiente a septiembre, los analistas consultados por Citi estimaban una inflación anual de 6,33 %. Para diciembre de 2026, la mediana de sus proyecciones apuntaba a 6,91 %, una cifra que estaría más de dos veces por encima de la meta del Banco de la República y por encima de su rango de tolerancia de entre 2 % y 4 %.
Entre los factores mencionados aparecen los mayores precios de algunos alimentos, las matrículas de colegios de calendario B, los ajustes en los arriendos y las presiones sobre los costos de energía y gas.
Las cuentas públicas, otro desafío para Colombia
El crecimiento proyectado llega acompañado de una advertencia sobre las finanzas públicas.
El informe del Banco Mundial señala que las presiones fiscales pueden limitar el impulso de la economía colombiana. A esto se suma el impacto financiero asociado a la atención de la emergencia provocada por el terremoto y los recursos necesarios para las labores de recuperación.
El panorama también ha sido objeto de advertencias por parte del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf).
En septiembre, el organismo estimó que la deuda neta podría alcanzar el 67,3 % del PIB en 2027, acercándose al límite del 71 %. Además, señaló que los costos relacionados con la emergencia todavía no estaban completamente incorporados en sus cálculos y puso en duda las condiciones para regresar a la regla fiscal en 2028.
Estas dificultades presupuestales son precisamente uno de los elementos que ayudan a explicar por qué el crecimiento colombiano podría moderarse.
El fenómeno de El Niño agrega presión
A los desafíos fiscales y de inflación se suma un factor climático.
El Banco Mundial advierte sobre los riesgos asociados a una posible intensificación de El Niño, con una alta probabilidad de que el fenómeno alcance su máxima intensidad hacia finales de 2026.
La situación resulta relevante para América Latina porque cerca de la mitad de la generación eléctrica de la región depende de fuentes hidroeléctricas.
Una reducción de las lluvias podría disminuir el agua disponible para las centrales y obligar a los sistemas eléctricos a recurrir en mayor medida a fuentes de generación con combustibles, generalmente más costosas.
Ese escenario podría aumentar los costos de producción para las empresas y añadir nuevas presiones sobre los precios.
América Latina también pierde velocidad
El escenario colombiano hace parte de una tendencia regional de menor crecimiento.
El Banco Mundial calcula que América Latina y el Caribe crecerían 2,2 % en 2026, por debajo del 2,4 % registrado en 2025.
Colombia, con su proyección de 2,3 %, estaría ligeramente por encima de ese promedio regional.
Aunque el consumo continúa aportando dinamismo, la inversión todavía no consigue suficiente impulso. Las tasas de interés elevadas encarecen el acceso al crédito para las empresas, mientras que el costo de atender la deuda pública reduce el margen de maniobra de los gobiernos.
Así, el reto para Colombia no será únicamente mantener un crecimiento superior al de algunas economías vecinas. También deberá enfrentar el desafío de crecer sin que la inflación, el deterioro de las cuentas públicas y los riesgos climáticos terminen frenando aún más la actividad económica.






